viernes, 1 de enero de 2016

Catarsis


1 de enero de 2016. Catarsis.

La última noche me lleva a un nuevo día, el primer día.


He decidido buscarme una segunda residencia, virtual por supuesto, pero muy apegada a mi mundo real, si es que en este siglo XXI podemos seguir llamando al mundo de esa forma: real.

Voy necesitando segundas y terceras residencias donde poder pasar esos ratos, cada vez me apetece más, dónde expandirme a mis anchas. Alejarme del aburrimiento, existencia desprovista de sentido, cuando ya no queda nada por perder, nada que temer [Wikipedia]. Pero sin dramatismos. No nos confundamos.

No es que esté cansado, en el sentido estricto de la palabra, de mi primera residencia, pero quiero un lugar donde expresar mis "otras" ideas, pensamientos y juicios, utópicos o distópicos, del mundo virtual ¿o quizás real?

Y no es vanidad, es exhibicionismo. Podría tener un diario privado, bajo llave, en un cajón de la mesilla. Pero eso ya no se lleva, prefiero una bitácora. Aunque tampoco es que sea lo más "cool". Es lo más cercano y sencillo que tengo a mano.

No tiene por qué interesarle a nadie, o quizás si. Pedantería de tiempos en red.

Como siempre lo más complicado ha sido elegir el nombre. Pero en esas banalidades nos gusta perder el tiempo. Vuelve lo "cool" a cruzarse en mi camino, y un buen puñado de entrometidos que ya tienen bitácoras con nombres mucho mejores que el mio.

Al final me quedo con un palabro que se ajusta algo a lo que busco. Es tan poco "cool" que aún está libre. Lumiducto. Lumiducto. Por mucho que lo repita en voz alta sigue sin llamarme la atención. Pero es lo que hay. La dispersión es la genésis de la nueva creatividad.

La serendipia me llevó al lumiducto, un artilugio. Algo totalmente artificial. Se usa para llevar la luz natural a estancias que no pueden obtenerla de un modo convencional. Estás a oscuras y necesitas de artificios para conseguir ver la luz, pero no una luz inventada, si no una luz auténtica, natural. ¿Virtual o real? Qué mas dá. El concepto atrae. Cuando el diablo se aburre mata moscas con el rabo.

La dispersión me lleva a merodear conceptos, y me enredo. Leo. Busco. Serendipia bendita.

Por supuesto mi casa es tu casa, aunque sea virtual.